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Mostrando las entradas etiquetadas como El Economista Camuflado

El economista camuflado

Dicen las malas lenguas que hasta un loro puede convertirse en un culto economista. Basta con que le enseñes dos palabras: oferta y demanda. Esa es más o menos la sensación que producen la mayor parte de los libros de divulgación sobre economía que he leído. Normalmente están escritos por gente docta, de brillante trayectoria académica, que explican de maravilla por qué los mercados funcionan... o más bien explican por qué no funcionan como deberían. Simplemente, hay demasiadas barreras que impiden el buen hacer de la oferta y la demanda. Leyendo esos libros uno saca la falsa conclusión de que hacer política económica es algo rematadamente fácil. Bastaría con ir eliminando las barreras que bloquean el mercado. Pero lo cierto es que los propios economistas saben que las cosas no son tan sencillas. Las barreras no surgen de la nada, sino de los intereses mundanos y humanos de personas y grupos que quieren, a toda costa, proteger su nivel de vida impidiendo que otros compitan en lo que co...

¡Hey! me han regalado un libro por ser tener un blog

Ya intuía yo que esto de tener un blog iba a tener efectos inesperados. Una editorial ha decidido regalarme un libro. Se trata de El Economista Camuflado , de la editorial Temas de Hoy (Grupo Planeta), a quienes agradezco el detalle. En ocasiones (en comentarios en otros blogs) me he pronunciado a favor de adoptar una actitud prudente a la hora de dar y aceptar regalos en el mundo de la comunicación. Esta actitud de prudencia afecta tanto a los que ejercemos la profesión desde este lado de la línea: comunicadores; como a los que la ejercen desde el otro lado: periodistas, bloggers, críticos y otras gentes que escriben y opinan y cuya voluntad puede ser influida por los regalos de empresa. Por cierto, como blogger parece que estoy en los dos sitios a la vez. La llamada a la prudencia se debe a que mucha gente no parece tener claro que hay una línea que separa un amable detalle de un intento de soborno. En ocasiones, los comunicadores abusan de los regalos (y de viajes informativos que ...